Midas, una startup de inteligencia artificial con sede en Nueva York y fundada por dos emprendedores peruanos, cerró una ronda de financiamiento por US$10 millones para desarrollar infraestructura que reduzca errores y “alucinaciones” en grandes modelos de lenguaje como ChatGPT, Gemini o Claude, según informó Forbes Perú.
- La compañía fue fundada en agosto del año pasado por Shalim Monteagudo, cusqueño y actual presidente y CTO, y Renzo Balcázar, piurano y medallista de oro en la Olimpiada Internacional de Matemática.
- Ambos se conocieron en la Universidad de Duke y hoy lideran un equipo que combina 11 medallistas internacionales de matemáticas con ingenieros provenientes de empresas como Amazon Web Services, Google y Nvidia.
- La ronda atrajo a inversores con historial en compañías como OpenAI, Tesla y SpaceX. Nova Global, uno de los fondos participantes, destacó la “profundidad técnica excepcional” del equipo. “Buscamos fundadores con potencial histórico, y eso es lo que vemos en Shalim y Renzo”, afirmó Carlo Agostinelli, cofundador de la firma.
El problema: Las alucinaciones de la IA —errores que los modelos entregan con alta confianza— siguen siendo uno de los mayores riesgos para su adopción en sectores críticos. Fallas en documentos legales, finanzas, salud, defensa o sistemas bancarios pueden tener consecuencias graves. “Hay industrias donde la IA no puede equivocarse”, explicó Monteagudo a Forbes Perú.
La solución: Midas aplica verificación matemática formal para auditar tanto los datos de entrenamiento como los resultados de los modelos de IA.
- La startup construye una capa de infraestructura que permite demostrar, con pruebas matemáticas, que los sistemas funcionan correctamente, habilitando su uso en entornos de misión crítica como biotecnología, defensa, hardware, servicios financieros e infraestructura cloud.
- Aunque la verificación formal ya se usa en sectores como defensa y software gubernamental, Midas busca llevarla por primera vez al corazón de la inteligencia artificial generativa, atacando el problema desde las bases técnicas de los modelos y no solo en la capa de aplicación.
Qué viene: Con el capital, Midas convertirá su investigación en infraestructura de producción y apuntará directamente a grandes plataformas. La estrategia no es vender a startups pequeñas, sino integrarse con herramientas clave como AWS, Google Cloud o incluso OpenAI, para convertirse en un estándar de seguridad y verificación dentro del ecosistema de IA.