En un escenario donde el venture capital en América Latina es más selectivo y exige fundamentos más sólidos, Taram Capital lanzó su segundo fondo de capital de riesgo, un vehículo de US$45 millones apalancado por Corfo, con foco en startups tecnológicas y de software con ambición regional. El anuncio, revelado por Diario Financiero, marca una señal clara: hay capital disponible, pero para equipos que ya demostraron tracción, eficiencia y capacidad de ejecución.
Taram II: el nuevo fondo introduce una diferencia clave respecto a otros vehículos de la región: emprendedores tecnológicos participan como inversionistas y, en algunos casos, como miembros del comité de inversión.
- Entre ellos destacan fundadores con experiencia operando y escalando compañías como Ignacio Canals (Galgo), Danton Viñales (Punto Ticket) y Daniel Guajardo (Healthatom).
- Para los founders que buscan levantar capital, esto implica sentarse frente a inversionistas que ya pasaron por los mismos dilemas: levantar rondas, contratar equipos, abrir mercados, ajustar producto y atravesar ciclos adversos.
- Según su cofundador y managing partner, Felipe Camposano, la idea es que ese aprendizaje se traduzca en mejores decisiones y apoyo concreto, no solo en capital.
Taram definió una tesis clara: startups B2B, principalmente de software, con foco en verticales específicas.
- No se trata de competir con software horizontal global desde el día uno, sino de compañías capaces de adaptar producto localmente para escalar en distintos mercados.
- Esa lógica ya se refleja en el primer fondo de la gestora, de US$30 millones, hoy completamente invertido en 15 startups, entre ellas Webdox, Toeat, Simpliroute, Regcheq, Keirón y Yapp.
El portafolio aún está en etapa temprana y no registra exits, algo coherente con una estrategia explícita de crecimiento de largo plazo, lejos de la presión por salidas rápidas o valorizaciones infladas.
Para los emprendedores que evalúan levantar capital con Taram II, los criterios son concretos:
- El fondo apunta a construir un portafolio de 15 a 20 startups, con tickets iniciales entre US$1 millón y US$3 millones, y espacio para rondas de seguimiento.
- El perfil buscado incluye producto probado, ingresos anuales superiores a US$500 mil —idealmente sobre US$1 millón— y una capacidad real de escalar regionalmente.
- La inteligencia artificial es parte del análisis, pero no como buzzword: el equipo evalúa si la estrategia de IA está alineada con la vertical del negocio y si existe data propietaria o acceso a canales institucionales que permitan capturar valor de forma sostenible.
El contexto: Desde Taram observan un ecosistema más competitivo, con menos capital disponible, pero mejor asignado. La eficiencia volvió al centro de la conversación.
- “Las empresas que crecen bien no van a tener problemas para levantar capital”, señalan desde la gestora, aunque aclaran que el crecimiento hoy debe venir acompañado de disciplina financiera.
- No esperan un regreso a las valorizaciones de 2021, pero sí ven una oportunidad clara: startups que hacen más con menos recursos, modelos más sólidos y fondos que aportan valor estratégico, no solo cheques.
Para founders en etapa de crecimiento, el mensaje es directo: hay capital, pero también mayor exigencia.